Tengo una contractura…¿seguro?

Existen muchos dolores que parecen de origen musculoesquelético, pero sin embargo no lo son.

En muchas ocasiones, el dolor es de origen visceral. Eso no quiere decir que haya la presencia de una patología, simplemente es posible que la víscera en cuestion se esté “quejando”, ya sea porque no tiene espacio para que pueda hacer su trabajo en perfectas condiciones, porque le falta algún nutriente o hidratación, o trabaja en exceso. Rara vez (en un paciente sano) está relacionado con una patología que no haya sido ya diagnosticada por el médico. Tampoco se presencia normalmente ningún vaviscsomblor alterado en las analíticas.

Y cómo podemos saber si tenemos un dolor de origen visceral? A veces es complicado saberlo, pero un dolor de origen visceral suele reunir las siguientes características:

  1. Inicio repentino y sin causa aparente
  2. Una lesión que no se recupera en el tiempo estimado (ejemplo: esguince de I grado se cura aproximadamente en 7-10 dias)
  3. El dolor no tiene un patrón definido (ejemplo: siempre duele cuando camino, o cuando subo escaleras)
  4. El dolor se intensifica en una franja horaria
  5. No se alivia en los cambios de posición

Los dolores referidos de origen visceral suelen estar alejados de la víscera que está dando el problema. Algunos ejemplos son:

  1. Dolor de cabeza: hígado que trabaja en exceso
  2. Dolor lumbar bajo: presencia de la menstruación o ovulación/problemas hormonales
  3. Dolor hombro derecho: higado que trabaja en exceso
  4. Dolor lumbar alto: riñón o intestino delgado

Para poder diferenciar bien si el dolor es de origen muscular o visceral, el fisioterapeuta/osteópata debe hacer un buen cuestionario y exploración del paciente.

Para cualquier duda, no dudeis en preguntarnos.

Saludos!

 

 

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